*Al igual que muchas personas, él no creía en la existencia del coronavirus, “nos reímos de la problemática, cuando es una realidad. Era una persona incrédula que no creía en ese momento, pero cuando te suceden las cosas, es cuando crees”, sostiene

Isla, Ver.- A sus 37 años de edad, Roberto Armando Gamboa Reyes vivió en ‘carne propia’ el padecimiento del Covid-19. “Sentí la muerte muy cerca. Volví a vivir. Gracias a Dios, hoy, puedo contar esta historia”, expresa.

Roberto, quien es ampliamente conocido en el municipio isleño por participar en la elaboración del “Pay más grande del mundo” y con una comparsa en los desfiles que se realizan durante los festejos de la Feria de la Piña, asegura que el Covid-19 “es un virus mortal”.

En plática con LLANOS DEL SOTAVENTO, sostuvo que al igual que muchas personas, “nos reímos de la problemática, cuando es una realidad. Era una persona incrédula que no creía en ese momento, pero cuando te suceden las cosas, es cuando crees”.

A Roberto Gamboa, primeramente, le empezó arder los ojos, horas más tarde, comenzó con dolor de cabeza, y al siguiente día, inició con temperatura arriba de los 40 grados. “Pensé que era dengue, y así me la llevé”, narró.

Durante diez días soportó, además de lo anterior, mareos, falta de gusto y olfato. “Fue cuando decidí ir a ver al médico, quien me aplicó una inyección y comencé a recuperar el sabor y el olfato. Pero como a los cinco días después, empecé con tos y falta de aire”, explicó.

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Al perder la fuerza completamente, pidió ayuda, y a bordo de una ambulancia, fue trasladado al Hospital General de Isla. Posteriormente, debido a una fuerte infección en el pulmón del lado derecho, es enviado al Hospital Regional de Veracruz.

Ahí, junto a varias personas, permaneció internado en un área de aislamiento durante ocho días. “Era el único joven. Me tocó ver el deceso de tres o cuatro personas, y en ese momento, se me escurrieron las lágrimas. Pensé que ya no iba a vivir”, dijo.

En el Hospital de Veracruz, Roberto fue atendido por médicos mexicanos y cubanos. “Solamente teníamos contacto con ellos, nuestra familia, no entra, se mantiene afuera. Ahí, la vida está en juego. Es terrible. Piensas que ya no vas a volver”, aclaró.

A comparación de otros pacientes, Gamboa Reyes tuvo la fortuna de no ser entubado. “Me ayudó mucho el no padecer alguna enfermedad. La verdad, reconozco el trabajo de los médicos porque hacen todo lo posible por salvar vidas. Son seres humanos que sienten y luchan porque tú te salves, y ellos también”, aseguró.

Roberto Armando Gamboa debe de permanecer en su domicilio veinte días para su recuperación por el Covid-19. “Hay que cuidarnos y salir adelante. Me siento muy bendecido de volver a vivir”, expresó.

Finalmente, pidió a la gente hacer caso a las recomendaciones emitidas por la Secretaría de Salud sobre el uso del cubreboca y gel antibacterial, así como mantener la sana distancia. “Esto es real. Mucha gente ha muerto por Covid y es muy triste no poderte despedir de esa persona, no poder estar ahí. Esto va a llegar a un momento que se tiene que terminar”, concluyó.

ROBERTO ARMANDO GAMBOA REYES, paciente por COVID-19.