José Azueta, Ver. – Tierra de hombres que trabajan la tierra y que se ven afectados en temporadas de lluvias, pero a su vez es una bendición porque nutre el suelo que ellos con pasión siembran el maíz, el plátano, donde recogen buenas cosechas, pero que en los últimos años han visto mermada su producción ante las carencias y elevados de los insumos que se utilizan en estos productos comestibles, es este municipio el número uno que produce excelentes hectáreas de maíz, pero que ha ido desmejorando dijo el padre Cristhian  Martínez de Padua, quien se entrevistó con el candidato Santiago Avendaño Barrios de la Coalición Verde Ecologista-PRI, necesitamos recuperar esos espacios que se han venido perdiendo, requerimos de la ayuda insistió el párroco.

Avendaño Barrios a su paso por ese municipio, donde sigue caminando por colonias visito a sus amigos del mercado municipal, pero se trajo consigo el reclamo generalizado de ese lugar, y dijo no hay que permitir que el campo sea abandonado, vamos a trabajar y con la ayuda de su jerarquía en este municipio, nos comprometeremos que si vamos a apoyar a este municipio, seré un gestor para que José Azueta, sea el primer productor de maíz, no vamos a permitir que este mercado deje de producir el alimento número uno de los tuxtlecos, veracruzanos y del País.

El candidato de la Coalición Verde Ecologista-PRI, recorrió el mercado municipal de este lugar, donde los comerciantes, lo saludaron y agradecieron su visita, pero sobre todo, le pidieron sea un buen legislador que ayude al comercio de este municipio y que gestione para que, en Azueta, lleguen fuentes de trabajo, la gente ha emigrado de este lugar ante la falta de fuentes laborales, nosotros queremos quedarnos con nuestras familias, pero al no ver trabajo emigran cientos de jóvenes a lugares del norte de  república o al extranjero, el candidato se mostró sensible y pidió que lo ayuden para trabajar con ellos, hombro a hombro, no los voy a dejar abandonados, dijo el candidato en ese municipio bañado con las aguas del rio Tesochacan, que pone en riesgo a miles de familias que viven a las márgenes de este enorme caudal.