*En una plática con reporteros, da a conocer el trabajo de gestión que ha realizado, con apoyo del Presidente Municipal, en distintas dependencias del Gobierno Federal

 

Isla, Ver.- Sonriente, con una franca muestra de completa alegría, Norma Isabel Villiers Arredonda se baja del automóvil color gris propiedad de su asistente, quien se acababa de estacionar casi frente a la iglesia de Nuestra Señora del Sagrado Corazón, del lado del parque municipal.

 

Vestida con un elegante y largo capingón (blusa o abrigo) de color azul celeste y luciendo en el cuello una mascada (pañuelo grande para adornar) de diferentes tipos de colores, camina por los pasillos del Ayuntamiento para dirigirse a su oficina.

 

Ahí, se encuentra a tres reporteros, a quienes los invita acompañarla a su oficina para platicar. Al llegar, abre la puerta, saluda a los ahí presentes, entra a su privado, coloca su bolso arriba del escritorio, se sienta, suspira unos segundos, le habla a su secretario para preguntarle si hay algunos pendientes. Este les responde que sí, se los da, algunos los resuelve y otros los agenda.

 

Se recuesta en su sillón por unos instantes. Inmediatamente después, la Regidora Cuarta de extracción priista, se inclina hacia el escritorio y les dice a los reporteros: “ay amigos, tengo tantas cosas buenas que platicarles, pero no sé por dónde empezar”. Estos, en una forma de chascarrillo, les dicen, “pues por el principio Norma”.

 

Todos ríen. En ese momento, uno de los reporteros le pide a la autoridad les otorgue una entrevista. Sacan sus cámaras fotográficas y sus grabadoras, le preguntan sobre las gestiones que ha realizado en estos casi tres primeros meses de gobierno municipal.

 

Ella responde: “estuve en la Ciudad de México, tres días, miércoles, jueves y viernes, fui a la Cámara de Senadores y a la Cámara de Diputados, a solicitar apoyos a nuestros representantes para nuestro municipio”.

 

Continuó diciendo: “también fui a la SEP, a la CONAGUA, yo tengo la Comisión del Agua y Alcantarillado, y tenemos un proyecto muy bueno, que vamos a plantear ya en próximos días, y estuve en otras dependencias del gobierno federal, donde metimos solicitudes, y esperamos tener buena respuesta”.

 

Además, los reporteros le preguntan, entre otras cosas, sobre cómo es la relación que mantiene con el Presidente Municipal, Fernando Molina Landa, a lo que responde: “tenemos una relación muy buena, estamos trabajando juntos, de la mano, en favor de nuestro municipio”.

 

Norma Villiers, en la entrevista, aclara: “en este gobierno no hay colores, todos trabajamos para nuestra ciudadanía, para todo el pueblo. Por eso, siento yo, he tenido muy buena respuesta del alcalde, y él de mí”.

 

Después de varios minutos de preguntas y respuestas, concluye la entrevista. Todos se relajan. Y le hacen el comentario: “Norma, después de las tres de la tarde que cierran el Ayuntamiento, qué es lo que haces”.

 

Con total seguridad y muestras de satisfacción, ella responde: “amigos, estoy muy contenta y agradecida por la oportunidad que me dio el pueblo de estar aquí. Y la verdad, no paro, estoy disfrutando mucho este trabajo”.

 

Además, hace una confesión: “les soy sincera, a mí casi no me gusta estar encerrada aquí en mi oficina. Solamente vengo a sacar pendientes que tengo o atender a alguna persona que me venga a buscar. Por lo regular, me la paso atendiendo mis comisiones para que todo se haga bien, soy muy exigente, por ejemplo, que los carros de basura trabajen al cien por ciento y la ciudadanía tenga un buen servicio”.

 

Finalmente, después de una larga plática, todos se paran y se despiden. Y es así, como Norma Villiers, conocida por los amigos y conocidos como “Mi Cuerpecito Caribeño”, se retira del Palacio Municipal para seguir su rutina de trabajo que diariamente realiza en beneficio del pueblo isleño.