*El brutal y excesivo abuso policial sucedió en el puente que comunica a la comunidad Los Tigres con Angostura; “hubo muchos heridos y unos muertos”, señalan

 

Por: Julia Santín y Brigido López.

Rodríguez Clara, Ver.- Una verdadera pesadilla vivieron el pasado domingo cientos de migrantes centroamericanos que viajaban en los vagones del tren, tras sufrir una redada por parte del personal del Instituto Nacional de Migración (INM), apoyados por elementos de la Policía Estatal.

 

Serían alrededor de las dos de la tarde, cuando los empleados del INM pararon la locomotora que se trasladaba de sur a norte en el puente que comunica a la comunidad Los Tigres con Angostura, ambas, pertenecientes a este municipio.

 

“Los que íbamos del lado de las escaleras que tienen los vagones, la policía y los de migración nos agarraban de los pies y nos jalaban para que nos cayéramos, y a los que iban hasta arriba de los vagones, les disparaban con las armas que traían; hubo muchos heridos y unos muertos, fue algo muy feo lo que vivimos”, narró José Moisés Castro, de origen hondureño.

“Desde que pisamos tierras mexicanas, inicia nuestra pesadilla, en donde nuestros enemigos no son los marasalvatruchas ni la delincuencia, sino los policías y los de migración”.

Con una mirada que refleja su total impotencia ante el brutal y excesivo abuso policial, José, recuerda que “muchos por la desesperación se aventaron desde arriba del tren; las personas detenidas eran golpeadas como si fueran animales, les quitaban su dinero y les tiraban sus cosas, de hecho, a mí me lograron golpear en la nariz”.

 

En la redada, asegura Moisés Castro, “fue golpeada una mujer embarazada; hicieron que perdiera su bebé. Nos gritaban que éramos unos perros y que nos iban a matar a todos. Sabemos que a muchos detenidos se los llevaron golpeados a migración de Acayucan. Todos los que nos encontramos aquí en Rodríguez Clara afortunadamente logramos escapar”.

 

El hondureño calificó al país como la “travesía por el México del terror”, “porque desde que pisamos tierras mexicanas, inicia nuestra pesadilla, en donde nuestros enemigos no son los marasalvatruchas ni la delincuencia, sino los policías y los de migración”.

 

José, pide la ayuda del gobierno mexicano para que puedan transitar libremente en su paso por el país, “no se vale que nos estafen, que nos maltraten, porque no somos animales, somos personas que al igual que todos, sentimos, que dejamos nuestro país para irnos a los Estados Unidos y darle una mejor vida a nuestras familias, que más que afectarlos los beneficiamos en su economía, porque compramos comida y otras cosas, le dejamos dinero”, afirma.

 

CIUDADANOS BRINDAN AYUDA A MIGRANTES

Un grupo de ciudadanos, al ver la presencia de los migrantes el día de ayer, decidieron brindarles ayuda, ofreciéndoles ropa y comida, “le trajimos anoche pan y café, y hoy, comida, gracias a Dios nos alcanzó para todos. Esto lo estamos haciendo con la ayuda de amigos y familiares. Vemos que hay gente lastimada, golpeadas, fracturadas, y no se vale que nuestras autoridades ocupen de su puesto para hacer atropellos de estas personas, son inhumanos. Que recuerden que también mucha gente de nuestro país emigra a Estados Unidos”, expusieron.

 

GRUPO BETA ATIENDE A MIGRANTES

Al tener conocimiento del abuso que sufrieron, el Coordinador del Grupo Beta de Protección a Migrantes del Instituto Nacional de Migración con sede en Acayucan, Israel Olmos, acudió a este municipio para atender a los migrantes y brindarles asesoría legal.

 

Los afectados que se encuentran situados en las vías del ferrocarril que se localizan en la zona centro de esta ciudad, fueron claros con Israel Olmos al señalarles que no pretenden regresar a su país, que desean interponer la denuncia correspondiente por el abuso recibido y que les permitan continuar con su camino hacia Estados Unidos libremente. “De existir la evidencia del abuso recibido, los policías y el personal de migración podrían ser juzgados”, apuntó Israel Olmos.

CIUDADANOS brindan ayuda a migrantes.

GRUPO BETA atiende a migrantes.